Sólo soy humano

Recuerdo claramente la conversación que tuvimos. Estábamos frente a frente, la lámpara encendida y la ventana abierta, y tú te excusaste diciendo “bueno, es que sólo soy humano” Sí, recuerdo la tarde y el color del cielo que se veía del otro lado de la ventana. Recuerdo tus dedos tamborileando sobre la mesa y los … Sigue leyendo Sólo soy humano

Los días que se perdieron

Solían correr con los pies descalzos, dejando huellas en el camino. Un recuerdo, decían, un recuerdo que el mar arrastraba y guardaba en sus oscuras profundidades. Y después se quedaban ahí, inmóviles, en estado contemplativo, debajo del cielo naranja del atardecer. Los ojos centelleaban y en la palma de la mano una moneda plateada era … Sigue leyendo Los días que se perdieron