Bilocación

En ocasiones tienes una mirada distante y una expresión de intriga, y yo intento imaginarme las cosas en las que podrías estar pensando. Quizás algo imposible, quizás algo improbable, tus pensamientos siempre son un misterio para mí.

Pero entonces, con un suspiro final, regresas al presente. Vuelves a mirarme, vuelves a sonreirme y a decirme que, para la próxima vez, esperas que te acompañe.

Y claro que me encantaría ir contigo a uno de esos lugares secretos que inventas, noche a noche, cuando tu mirada se vuelve distante, pero aún no descubro cómo hacerlo.

Además, ¿qué pasaría si pudiéramos viajar juntas a un mundo nuevo?

—Desapareceríamos de este, de eso no hay duda.

—Bueno, eso es lógico. No podemos estar en dos lugares al mismo tiempo.

—Yo sí puedo.

Y así, sin decir nada más, sin ninguna explicación, sonríes como si eso fuera lo más normal del mundo. Yo podría decirte que eso no tiene sentido, que te acabas de contradecir, que físicamente es imposible, pero prefiero no hacerlo. Si puedes traerle algo de magia a este mundo mediante tus conversaciones extrañas, ¿quién soy yo para frenarte?

Además ya lo he intentado antes y nunca ha servido de nada.

—Sí, tú si puedes. Podrías estar hasta en tres lugares a la vez si eso quisieras.

Asientes y sonríes, orgullosa como siempre.

Y por primera vez lo dices.

—Puedo enseñarte a hacerlo.

Sin darme tiempo para responder, tomas mi mano y me besas los labios.

Todo desaparece a nuestro alrededor.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s