Aves de bolsillo

Cuando los campos se volvieron de oro, tú dejaste escapar a tus aves de bolsillo.

¿Cuántos ciclos debemos terminar para poder estar en paz?

Un año atrás, cuando los campos eran de cobre, te entregué mis secretos y dos maletas. Bailamos bajo el sol y sobre la luna, y tus aves de bolsillo revolotearon alrededor de mi pecho.

«Mujer encantadora», dijiste antes de tomar mi cintura.

La rueda del año gira y yo no dejé de tejer. Los campos cambiarían de color y yo te volvería a ver.

«Mujer cautivadora» pensé después de soñarte por tercera vez.

Hilo a hilo, hoja a hoja. Con la seguridad de que, cuando llegara la última cosecha, te volvería a ver. En el día que no pertenece al año que inicia ni al que se va. Fuera del tiempo, fuego y espíritus, y tu cabellera dorada adornada por aves de bolsillo.

Sostuviste mi mano, bailaste conmigo, usaste mi abrigo.

«No esperaré hasta la próxima cosecha, llévame contigo»

Tus mejillas rosas, tus labios suaves, tu cabello de oro y tus ojos azules. Mis campos enteros por una vida a tu lado.

Me besaste, entre el oro y el cobre, bajo la luna y sobre el sol. Y tus aves de bolsillo corrieron a acurrucarse en los míos. Tierra fértil, ciclos naturales, amor antiguo.

Cuando la fiesta terminó, supe que por siempre estaría contigo.

2 comentarios sobre “Aves de bolsillo

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