Ojos de cordero

Sin darme cuenta, me volví demasiado buena en ello, y no estoy orgullosa, pero tengo que aceptarlo.

Hipócrita.

Mentirosa.

Manipuladora.

Envidiosa.

¿Yo? Sería incapaz, ¿no ves que soy pequeña e indefensa?

¿No ves cuánto he sufrido?

¿No ves que yo soy la víctima?

Ojos de cordero y moretones en las piernas.

Mientras nuevo todas las cuerdas para que hagas lo que quiero.

¿La cantidad de mentiras que he dicho? Incalculable.

Al principio sólo quería protegerme, después se salieron de control.

No quiero justificarme.

O tal vez sí.

Egoísta.

Engreída.

¿En verdad crees que lo hice bien?

Por supuesto que sí, soy la mejor.

Y si no lo soy, me encargaré de serlo mañana.

Ojos de cordero y labios partidos.

Yo pedí el golpe.

El masoquismo es tan adictivo.

Pero soy tan inocente, jamás me atrevería…

Estoy un poco harta de mí.

Todo se ha vuelto una carga insoportable, y si te muestro quién soy en realidad, te alejarás.

¿No te das cuenta? Hice todo esto por ti, por pertenecer, por tener compañía.

No lo quiero perder.

Creo que a veces el fin sí justifica los medios.

Ojos de cordero y una sola palabra.

Perdón.

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