Yo la amé

Yo la amé.

La amé en las noches de luna llena y en cuarto menguante. La amé frente a todos y en silencio, la amé en alma y la amé en cuerpo.

Yo la amé a pesar del tiempo.

Yo amé su cabello, su sonrisa, su voz y sus ideas. Amé sus palabras, amé sus silencios y también amé sus secretos.

Yo la amé, la amé con pasión.

La misma pasión que usé para cubrir su nombre con sangre y atarlo a los huesos. La misma pasión con la que recité los versos y quemé el incienso.

Romero, ortigas y eneldo. Espinas del rosal, tabaco del suelo.

Diez de espadas, velas negras, fragmentos de hierro.

Yo la amé, yo realmente la amé.

Pero me amo más a mí.

Para poder sanar, la deuda se tiene que pagar.

Páginas borradas por el llanto, tinta azul, clavos oxidados, agua de tormenta.

Luna creciente, pasión sincera.

Yo la amé.

Fuego, agujas al pecho, gusanos a los ojos. Vinagre y tres metros bajo tierra.

Yo la amé.

Yo realmente la amé.

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