Fuego y cristales

Tengo que admitir que no te voy a olvidar nunca.

Impacto, gasolina, asfalto caliente y visión amarilla.

Debí frenar antes.

Pero todo terminó en llamas y cristales, y nuestros cuerpos tirados a metros de distancia.

Fue real, todo fue real. Te mentí cientos de veces, pero todo fue real.

Y no lo merecía.

La curva, la luz roja, el golpe de adrenalina y el sabor de la sangre.

Mira lo que hicimos.

Mira cómo terminó lo que pudo haber sido maravilloso. Mira cómo lo destruimos.

Mira el fuego, mira el metal derretido, mira los huesos expuestos y mi corazón herido. Mira el atardecer, mira los cristales, mira el camino vacío.

Mírame, ¿a caso no me lo debes?

Prometo que, a menos que te olvide, mi alma incorporea te atormentará para siempre.

Es lo justo.

Mira lo que destruimos.

Carretera vacía, un auto volcado, dos cuerpos tirados a metros de distancia, sangre y gasolina. Piel razgada, huesos quebrados, corazón herido. Fuego y cristales.

Mira lo que hicimos.

Mira lo que destruimos.

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